martes, 18 de diciembre de 2012

Proponer la fe aquí y ahora.

Francisco Rodríguez Barragán. Licenciado en Geografía, Historia y Derecho.- Hay ateos que niegan la existencia de Dios porque su razón no ha encontrado argumentos válidos para creer en El. Otros piensan que quizás exista pero que no se cuida de nosotros. Otros rechazan ocuparse de la cuestión para no complicarse la vida. Muchos creen que los avances científicos lo hacen innecesario, incluso que representa una limitación para el hombre. A pesar del dolor, del sufrimiento y de la muerte, presentes siempre, no quieren creer que puedan ser salvados por el que los llamó a la existencia. franciscorodriguezbarragan
Aunque muchos ateos respetan a los cristianos, van creciendo minorías poderosas que están decididas a acabar con el cristianismo y con la Iglesia. En todos los tiempos la Iglesia ha tenido enemigos y adversarios. El mismo Cristo ya nos anunció que seríamos perseguidos por los poderes de este mundo.
Estas minorías combativas se han ido introduciendo en todos los centros de decisión política y educativa para dominar a las nuevas generaciones desde la infancia. Los grandes obstáculos para llevar a cabo su designio son la familia y la Iglesia. El ataque a la familia, sus derechos y su influencia está en marcha y hay que lamentar que en España y en gran parte de Europa están teniendo éxito.
La institución del matrimonio, base de la familia, está siendo desvirtuada y sustituida por frágiles situaciones de pareja, escasamente fecundas, que no son lo más adecuado para la educación de los hijos, que se delega cada vez más en los centros de enseñanza, desde las guarderías a las universidades.
La Iglesia católica es el otro gran enemigo a abatir. El ateísmo ha dejado de ser una mera negación de la existencia de Dios para convertirse en una nueva religión, que ofrece liberar a las personas incluso del sentimiento del mal o de la culpa. Gozar sin límites del placer, de cualquier placer, en un mundo feliz en el que los avances de la ciencia, lo resuelvan todo. Quieren raer todo vestigio del cristianismo, por eso tratan de suprimir la Navidad, de quitar el crucifijo de todos los sitios, de eliminar la religión como asignatura, etc.
España y toda Europa se construyeron sobre el armazón del cristianismo. La progresiva desaparición de sus valores de la vida pública está produciendo esta formidable crisis que es no solo económica sino de identidad. No solo está desapareciendo la fe entre la gente sino también nuestra propia cultura. Sin conocimiento de la religión cristiana cada vez será más difícil entender lo que representan nuestras mejores obras de arte, cultura, música, literatura, los retablos de nuestras catedrales y nuestros templos…
La Iglesia ha proclamado un año de la fe como una llamada urgente a una nueva evangelización. Los cristianos estamos seguros de que la Iglesia no va a desaparecer, aunque se la combata. Puede entrar en crisis en unos lugares y florecer en otros, puede desaparecer de Europa como desapareció o se redujo en Asia Menor, Siria o el norte de África.
La fe no puede imponerse. Dios ha concedido a cada persona la libertad para acogerla o rechazarla, pero los cristianos tenemos el deber de anunciarla, de proponerla, de predicarla, con nuestra palabra, nuestro ejemplo, nuestra vida y eso debemos hacerlo sin demora, sin tregua, sin descanso. Unos aceptaran a Cristo y otros lo rechazarán y nos perseguirán. No importa, ya lo sabíamos.
Fuente: Análisis digital.

1 comentario:

Ana Márquez dijo...

Es un buen blog de contenido espiritual. Te dejo el mío por si encuentras algo de interés para ti :-)

http://frasesdedios.blogspot.com.es/

Saludos y feliz año. Que Dios, el de todos, te bendiga.