jueves, 16 de diciembre de 2010

Que no se pierda ni uno solo de estos pequeños.


La primera misión de los padres: llevar a los hijos a Dios.
No hay mejor herencia para un hijo que la fe y la confianza en Dios; no hay mejor regalo para ellos en esta Navidad - y siempre - que acercales al Señor; no hay mejor misión para una familia que enseñar a un hijo a rezar.
En la transmisión de la fe a los hijos, nos jugamos mucho, no sólo el futuro de la sociedad o de la Iglesia, sino la felicidad terrena y la salvación eterna de los propios niños.

Para llevar a tus hijos al cielo:

* Primero vivamos nosotros mismos una relación profunda con Dios: si damos importancia a Dios, Dios será importante para nuestros hijos.
* Procuremos no vivir solos la fe: unirnos a un grupo, a una comunidad en la que alimentarnos y vivir.
* La familia que reza unida...: los padres deben rezar juntos, y tambien con los hijos, todos los dias.
* Sólo el amor es digno de fe: quiéreles como el Señor los quiere, y ellos darán créditos a tus palabras, y a la Suya.
* No reducir la fe a una moral: el Niño Jesús tambien nos quiere cuando somos malos: éste puede ser el primer encuentro de un niño con la misericordia de Dios.
* Apaga la tele, y ojo con Internet: la mayor parte de sus contenidos son una contracatequesis. Cuando no lo son, quitan tiempo para hablar y estar juntos. Y lo que no es bueno para un niño, tampoco lo es para un adulto: somos lo que vemos, y eso es lo que al final transmitiremos.
* Vivir la vida y explicarla desde una perspectiva sobrenatural: debemos confiar en Dios ante la falta de trabajo, darle gracias por lo que tenemos, rezar por quienes no tienen nada o están enfermos...
* Hay que recuperar las devociones diarias: Vivir la fe es más que ir a misa, hay que bendecir la mesa, ir a saludar a la Virgen después de la Eucaristía, rezar por la mañana, por las noches, cuando se inicia un viaje, montar el belén y rezar delante de él, ir a la Misa del gallo...
* Recupera el Rosario y rézalo con tus hijos: no hay mejor atajo que María para llevarnos a Dios.
* Tus hijos son más de Dios que tuyos: recuerda la responsabilidad que Dios te ha dado al confiarte su custodia en esta vida. Tu primera tarea como padre: intentar llevarles al cielo.
* No desesperes: si las cosas no salen como esperas, recuerda que, si tú los quieres mucho, Dios los quiere todavía más; no pueden estar en mejores manos, y Él maneja los tiempos.
Alfa y Omega (Semanario Católico de Información) nº 716 del 16-12-2010.

1 comentario:

Edit dijo...

Es nuestra tarea primera, llevar a nuestros hijos a la presencia de Su Padre.
Y cuan dificil es si no hacemos del amor a Cristo un modo de vida.

Darles la vida, y dejarlos vivir sin fe es el peor crimen que como padres podemos cometer.

Gracias por tu relexiòn y tus buenos consejos.

Te dejo un abrazo. Y en esta epoca especial te dejo mis mejores deseos de Paz y Amor para esta Navidad y para el Año Nuevo.