jueves, 8 de abril de 2010

Concédenos llevar con amor nuestra cruz.



Queremos sentirnos participes del sufrimiento de Jesús, compartiendo su Pasión en nuestra vida, en la vida de la Iglesia, para la vida del mundo; porque sabemos que , precisamente en la Cruz, en el Amor sin limites que se entrega totalmente, está la fuente de la gracia, de la liberación, de la paz, de la salvación.Nuestros fracasos, nuestras desilusiones, nuestras amarguras que parecen marcar el derrumbe de todo , quedan iluminados por la esperanza. El acto de amor de la Cruz, confirmado por el Padre, y la luz fulgurante de la Resurrección, lo envuelve y lo transforma todo. De la traición puede nacer la amistad; de la renegación, el perdón; del odio, el amor.Concédenos, Señor, llevar con amor nuestra cruz, nuestras cruces cotidianas, en la certeza de que éstas están iluminadas con el fulgor de tu Pascua.

Semanario católico de información: ALFA y OMEGA, nº 684/08-04-2010.

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