miércoles, 17 de febrero de 2010

Jesucristo es el Hijo de Dios.



Es tiempo de afirmar con fe esta verdad: Jesucristo es el Hijo de Dios, Jesucristo es Dios.

Porque en estos tiempos se niega esto con la inteligencia o con la práctica, ya que o se dice que Jesús es un “gran hombre” pero nada más, y así se niega en la inteligencia que es Dios; o también se hace lo opuesto a lo que Jesús enseñó, y así se niega que es Dios en la vida práctica, en la vida de todos los días.

Nosotros, católicos, no debemos actuar así, sino acoger esta dulce verdad de que Jesucristo es el Hijo de Dios y adecuar todo nuestro actuar y obrar a las enseñanzas del Señor en el Evangelio y a lo que nos manda la Iglesia fundada por Él.

Recordemos que el Anticristo negará justamente esta verdad: que Jesucristo es Dios. Y es lo que ya estamos viendo que hace la NEW AGE, esta confusión de religiones y creencias que está invadiendo el mundo.

Si creemos que Jesucristo es Dios, entonces creeremos en su Evangelio y en sus milagros y en todo lo que él narra, como algo que ha sucedido realmente.

Pero si en cambio no creemos que Jesús es Dios, entonces pondremos en duda los milagros, los hechos del Evangelio y hasta la Resurrección del Señor, cosa que hace el racionalismo, incluso dentro de la Iglesia Católica en sacerdotes, Obispos y teólogos.

Este tiempo es el tiempo de las grandes caídas, porque pueden caer en el error hasta los que se creen más seguros. Nunca caerán los que sean fieles en todo al Papa, y recen todos los días el Santo Rosario y se hayan consagrado al Inmaculado Corazón de María, pues con estos medios obtendrán la infancia espiritual y serán humildes y acogerán todas las verdades contenidas en la Revelación.

Estemos atentos y perseveremos en la Fe, porque ya lo ha dicho Jesús, el Hijo de Dios en su Evangelio, que el que persevere hasta el fin, ése se salvará.

Y también ha hecho la siguiente pregunta: ¿Cuando el Hijo del hombre vuelva, encontrará fe sobre la tierra? Indicándonos con ello que en estos tiempos se pone a prueba duramente la fe de los creyentes.

¡Ánimo y adelante, de la mano de Jesús, Hijo de Dios, y de María, Madre de Dios!

1 comentario:

Noemi dijo...

Les visito desde El Salvador Centroamerica,un saludo desde mi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com
MI TESTIMONIO PARA LA GLORIA DE DIOS.
RECIBAN MUCHISIMAS BENDICIONES.