miércoles, 13 de enero de 2010

Pobreza (Verdades olvidadas)


¿Hoy quién piensa que ser pobre es una ventaja, que siendo pobre uno está más cerca del Corazón de Dios? Al contrario, el mundo quiere tener dinero, mucho dinero, riquezas de todo tipo, e incluso pisotea conciencias y vidas con tal de aumentar la bolsa. Pero esto no es lo que nos enseñó Jesús. Él nos enseñó a preferir la pobreza a la riqueza, la mortificación a la comodidad, el sacrificio al placer. Pero el mundo va al revés, porque lo guía su amo, Satanás. Por lo menos nosotros, cristianos, abramos los ojos y descubramos este colosal engaño, porque la felicidad para el hombre nunca puede estar en las cosas materiales, sino que la felicidad para el hombre está en lo espiritual.

¿Está mal tener dinero? No si tenemos el corazón desapegado a él.

¿Está mal desear tener dinero? No si queremos hacer buenas obras con él.

Pero cuando queremos tener dinero a toda costa, incluso pisoteando los Diez Mandamientos y los derechos de las demás personas, entonces es el demonio el que guía nuestras vidas.

Conformémonos con lo que el Señor nos concede, y aprovechemos el dinero para hacer buenas obras, para socorrer a los pobres y necesitados, que serán los que nos abrirán las puertas del Cielo cuando nos llegue la muerte.

Ya lo dice el Señor que no hay que atesorar en la tierra, sino en el Cielo. Y esto lo hacemos cuando realizamos buenas obras, cuando gastamos las riquezas en obras de misericordia.

Hoy el mundo nos quiere hacer creer que cuando saquemos la lotería, seremos los hombres más felices del mundo. Pero debemos saber que es muy difícil tener riquezas y ganar el Cielo, porque hay que saberlas utilizar muy bien, siendo desprendidos y generosos. Y esto, son muy pocos los que saben hacerlo.

Ojalá nunca nos toque el premio grande de la lotería. Ojalá tengamos lo necesario para vivir humildemente y vivir en paz, porque el dinero ha perdido a muchos.

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