miércoles, 24 de junio de 2009

Entrad por la puerta estrecha.


Mateo 7, 6.12-14
«No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen. Por tanto, todo cuanto querááis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas. «Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran.



Información adicional
"No den las cosas sagradas a los perros, no sea que se vuelvan contra ustedes y los hagan pedazos. Y no echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen".


Reflexión:


Jesús sí se refiere a algunos de nuestros semejantes como "cerdos" y "perros", no porque no los ame ni mucho menos porque los odie o desprecie, sino porque eso es lo que ellos son, por gusto y por propia elección. Es claro que alertaba a sus seguidores para que no dedicaran su tiempo y esfuerzo a gente que no tiene la más mínima posibilidad de entender su mensaje, no por ignorancia, sino por rebeldía y odio a las cosas del Espíritu. No es discriminación, es un realismo Divino.

2 comentarios:

Antonio ÇC dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Antonio Carmona (Don Benito) dijo...

No ahí que confundir nuestra condición de pecador, reconocer con humildad nuestra debilidad; con el rechazo, desprecio, a las enseñanzas del Evangelio que es (palabra de Dios), Viva y Eficaz a traves de los tiempos.