martes, 29 de diciembre de 2009

La Providencia de Dios.


Sin embargo hay algunos que aun cuando creen que Dios gobierna y dispone las cosas naturales, niegan la acción de la Providencia de Dios sobre los actos humanos, es decir, no creen que los actos humanos están gobernados por Dios. Aducen como razón el hecho de ver cómo en este mundo los buenos sufren y los malos prosperan, de donde pareciera que no hay una providencia divina respecto a los hombres; por lo cual hablando en nombre de ellos se dice en el Libro de Job: Dios está escondido allá entre las nubes, y se desinteresa de nuestros asuntos (22, 14).

Los que así piensan son muy estúpidos. Pues a ellos les ocurre como si algún ignorante en medicina viere al médico recetar a un enfermo agua, a otro vino, conforme lo piden las reglas de la medicina, y creyere, en su ignorancia, que eso lo hace el médico al acaso y no por un justo motivo.

Lo mismo debemos decir de Dios. Pues por justo motivo y por su providencia dispone Dios las cosas necesarias a los hombres; y así a algunos buenos los aflige y a algunos malos los deja gozar de prosperidad. Por eso quien crea que esto acaece por azar es un insensato, y se le tiene por tal, porque tal error no proviene sino de su ignorancia de la sabiduría y de las razones del gobierno divino. A este propósito se dice en el Libro de Job: Ojalá Dios te hiciera conocer los secretos de su sabiduría y la multiplicidad de su ley (11, 6). Por eso hay que creer con toda firmeza que Dios gobierna y dispone no sólo las cosas naturales sino también los actos humanos. En relación con esto se lee en la Escritura: Dijeron los malvados: “No lo verá el Señor, no se da cuenta el Dios de Jacob”. Comprended, estúpidos del pueblo, insensatos, ¿cuándo vais a ser cuerdos? El que plantó el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?... Conoce el Señor los pensamientos de los hombres (Ps. 93, 7-11).

Dios ve, pues, todas las cosas, tanto los pensamientos de los hombres como los secretos de su voluntad. De aquí brota especialmente para los hombres la necesidad de obrar bien, porque todo lo que piensan y hacen manifiesto está a la mirada divina. Bien dice el Apóstol: Todo está desnudo y patente a los ojos del Señor (Hebr. 4, 13).

Pues bien, debemos creer que este Dios que dispone y gobierna todas las cosas es un solo Dios. He aquí la prueba: el gobierno de las cosas humanas está bien ordenado cuando un solo hombre gobierna y rige la multitud. En efecto, cuando son muchos los jefes, generalmente brotan las disensiones entre los súbditos. Y como el gobierno divino es superior al gobierno humano, es claro que el mundo no está regido por muchos dioses sino por uno solo.
(Santo Tomás de Aquino).

sábado, 26 de diciembre de 2009

Bendito sea Dios que no abandona al necesitado.


Quien cierra el corazón al prójimo, cierra el corazón a Dios. Y un ejemplo bien claro de esto lo tenemos en la noche en que María y José buscaban alojamiento en Belén. Todos les cerraron las puertas por uno u otro motivo. Así rechazaron a Dios, rechazando al prójimo necesitado. ¿Qué hubiera pasado si el albergue de Belén se hubiera abierto para esta pareja? No podemos saberlo, pero nos imaginamos que la gracia y bendición del Cielo habría descendido sobre el corazón del posadero y la historia sería distinta. El albergue y la caridad del posadero hubieran pasado a la historia y, lo que es más valioso, ese hecho estaría escrito con letras de oro en los libros eternos.

Pero ¡atención!, que eso que sucedió hace dos mil años nos puede estar sucediendo a nosotros en este mismo momento o dentro de un rato, porque Jesús está realmente presente en todos nuestros prójimos, especialmente en los más desamparados y pobres, y cerrarle la puerta a uno que nos pide ayuda, es cerrarle las puertas al mismo Dios. Recordemos que muchos sin saberlo dieron alojamiento a ángeles, como dice el Apóstol. Entonces si bien en estos tiempos la caridad se enfría en muchos debido a que el mal se extiende cada vez más en el mundo, y esto está profetizado; nosotros no nos dejemos engañar por las apariencias del que llama a nuestra puerta pidiendo ayuda. Pensemos que Dios es el que nos mira y el que nos premiará la buena obra como hecha a Él mismo.

Pensemos que los habitantes de Belén vieron en María y José a unos pobres galileos, es decir, a gente de una zona despreciada de Israel, y nosotros podemos ver otro tanto a los pobres harapientos que se acercan a nosotros. Miremos con los ojos de la fe, con los ojos de Dios, y dejemos que José, María y Jesús hoy encuentren amparo en nuestros corazones, siendo caritativos con los necesitados.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Dios ha redimido a su pueblo.


Lucas 1, 67-79


En aquel tiempo, Zacarias, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador en la casa de David, su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo, por boca de sus santos profetas: que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres y acordarse de su santa alianza.
El Señor juró a nuestro padre Abraham concedernos que, libres ya de nuestros enemigos, lo sirvamos sin temor, en santidad y justicia delante de él, todos los días de nuestra vida. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos y a anunciar a su pueblo la salvación, mediante el perdón de los pecados. Y por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en las tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz
Reflexión:
Acércate con humildad; no temas, que nadie te dirá: atrás. Toma el Niño Jesús en tus brazos y dile cuánto deseas amarle.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Mensaje de confianza.


La desconfianza, sean cuales fueren sus causas, nos trae perjuicios, privándonos de grandes bienes.

Cuando San Pedro, saltando de la barca, se lanzó al encuentro del Salvador, caminó con firmeza sobre las olas. El viento soplaba con violencia. Las olas ya se levantaban en torbellinos furiosos y socavaban en el mar abismos profundos. La vorágine se abría delante del Apóstol. Pedro tembló; dudó un segundo. Y así comenzó a hundirse... “Hombre de poca Fe, le dijo Jesús, ¿por qué ha dudado?”.

He ahí nuestra historia. En los momentos de fervor nos quedamos tranquilos y recogidos junto al Maestro. Viene la tempestad, el peligro absorbe nuestra atención. Desviamos entonces la mirada de Nuestro Señor para fijarla ansiosamente sobre nuestros sufrimientos y peligros. Dudamos... y luego nos hundimos.

Nos asalta la tentación. El deber nos parece fastidioso, su austeridad nos repugna, su peso nos oprime. Imaginaciones perturbadoras nos persiguen. La tormenta ruge en nuestra inteligencia, en la sensibilidad, en la carne... Y nos trastornamos; caemos en pecado, caemos en el desánimo, más pernicioso aún que la propia falta. Almas sin confianza, ¿por qué dudamos?

La prueba nos asalta de mil maneras: ya los negocios temporales peligran, el futuro material nos inquieta; ya la maldad nos ataca en la reputación, la muerte rompe los lazos de los afectos más legítimos y más tiernos... Entonces, nos olvidamos del cuidado paternal que la Providencia tiene con nosotros. Murmuramos, nos rebelamos, y de este modo aumentamos las dificultades y lo amargo de nuestro infortunio.

De "El Libro de la Confianza", P. Raymond de Thomas de Saint Laurent

sábado, 19 de diciembre de 2009

Dejarnos llevar por Dios y confiar en su poder Omnipotente que todo lo puede.


Lucas 1, 5-25



En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote, llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel; los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin tacha en todos los mandamientos y preceptos del Señor.No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad. Sucedió que, mientras oficiaba delante de Dios, en el turno de su grupo, le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso. Toda la multitud del pueblo estaba fuera en oración, a la hora del incienso. Se le apareció el Ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso. Al verle Zacarías, se turbó, y el temor se apoderó de él. El ángel le dijo: No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Juan; será para ti gozo y alegría, y muchos se gozarán en su nacimiento, porque será grande ante el Señor; no beberá vino ni licor; estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre, y a muchos de los hijos de Israel, les convertirá al Señor su Dios, e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto. Zacarías dijo al ángel: ¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo y mi mujer avanzada en edad. El ángel le respondió: Yo soy Gabriel, el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena nueva. Mira, te vas a quedar mudo y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, porque no diste crédito a mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo. El pueblo estaba esperando a Zacarías y se extrañaban de su demora en el Santuario. Cuando salió, no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario; les hablaba por señas, y permaneció mudo. Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su servicio, se fue a su casa. Días después, concibió su mujer Isabel; y se mantuvo oculta durante cinco meses diciendo: Esto es lo que ha hecho por mí el Señor en los días en que se dignó quitar mi oprobio entre los hombres.
Reflexion:
Las cosas de Dios siempre aturden la mente cuando se las mira con los simples ojos de la carne. Pero a Dios nunca lo hemos de reducir a nuestros conceptos ni a nuestros puntos de vista. La fe, de hecho, es un dejarse totalmente a las manos de Dios. Porque Él sabe lo que hace, Él obra siempre bien.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Mensaje de confianza.


A otras almas les falta Fe

A otras almas les falta Fe. Seguramente tienen esa Fe común, sin la cual traicionarían la gracia del bautismo. Creen que Nuestro Señor es todopoderoso, bueno y fiel a sus promesas; pero no saben aplicar esta creencia a sus necesidades particulares. No están dominadas por la convicción irresistible de que Dios, muy atento a sus pruebas, se vuelve hacia ellas, a fin de socorrerlas.

Sin embargo, Jesucristo nos pide esta fe especial y concreta. Él la exigía otrora como condición indispensable para sus milagros; y también la espera de nosotros, para concedernos sus beneficios.

“Si puedes creer, todo es posible al que cree”, decía al padre del niño poseso. Y en el convento de Paray-le-Monial, empleando casi los mismos términos, repetía a santa Margarita María: “Si puedes creer, verás el poder de mi Corazón en la magnificencia de mi amor...”

¿Pueden creer? ¿Pueden llegar a esa certeza tan fuerte que nada la altera, tan clara que equivale a la evidencia? Allí se encuentra todo. Cuando lleguen a ese grado de confianza, verán maravillas realizarse en ustedes.

Pidan, pues, al Divino Maestro que aumente su fe. Repítanle con frecuencia la oración del Evangelio: “¡Creo, Señor, pero ayudad mi incredulidad!”


De "El Libro de la Confianza", P. Raymond de Thomas de Saint Laurent

jueves, 10 de diciembre de 2009

Jesucristo es Dios.


Esta es una verdad de capital importancia, especialmente en estos tiempos que se difunde la negación de la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo. Se dice que fue un gran hombre, a lo sumo un profeta o un santo, pero no se dice que es Dios. Se niegan sus milagros y hasta su Resurrección. Hoy se niega todo.

Y ya nos avisan los apóstoles en las Escrituras que justamente el Anticristo negará que Jesucristo es Dios y él mismo se hará adorar como si fuera Dios.

Pues no estamos lejos de esos tiempos, ya que el mundo, con su ateísmo teórico y práctico, va preparando como una cuna al Anticristo, que cuando venga, tendrá a una gran parte de la humanidad embrutecida y descreída, subyugada por el materialismo y
el hedonismo, el odio y la violencia, la maldad y la guerra.

Nosotros los católicos debemos defender que Jesucristo es verdadero Dios junto con el Padre y el Espíritu Santo, que forman la Santísima Trinidad, un solo Dios verdadero, Tres Personas distintas y un solo Dios.

Y como Jesucristo es Dios, entonces María es la Madre de Dios, con todos los privilegios que le vienen a la Virgen con este título. Por eso también debemos defender la maternidad divina de María, nuestra Madre bendita.

En nuestro trato con Jesús debemos tener una gran confianza y amor; ilimitada confianza, ilimitado amor; pero también hay que tratarlo con respeto, porque Él es Dios, y si es infinitamente Bueno, eso no quita que lo tratemos con el respeto debido a su dignidad infinita. El hijo, si es un buen hijo, nunca trata al padre de igual a igual, sino con veneración y amor. Pues así debemos tratar a Jesús, con mucho amor, pero también con respeto.

Recordemos que el Nombre de Jesucristo está por encima de todo nombre, y no hay otro nombre bajo el cielo por el que encontremos la salvación. Entonces ¡con qué veneración hay que pronunciar el bendito Nombre de Jesús! Cuando participemos de la Misa, tratemos de hacer una reverencia con la cabeza cada vez que el sacerdote pronuncia el Nombre de Jesús, porque también lo hacen los Ángeles y todo el Paraíso, y nosotros no podemos diferenciarnos de ellos.

También al acercarnos a comulgar hagamos alguna genuflexión o inclinación y, de ser posible comulguemos de rodillas, ya que es al mismo Jesucristo, Dios y Señor del Cielo y de la Tierra, a quien estamos recibiendo. Recordemos que estamos recibiendo al mismo que nos juzgará en el momento de la muerte, que vendrá al Fin de los Tiempos, y que juzgará a todos en el Juicio Final. Vayamos, pues, a Él, con amor, veneración y respeto, interno y externo.

Salud Reproductiva: la triste verdad.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Curación de dos ciegos.


Hola !!!
Si una puerta se cerró para usted, no se preocupe... hay por lo menos mil puertas abiertas, oportunidades inexploradas que están esperando que usted pase por ellas.
En vez de gastar tiempo y energía en abrir puertas que no quieren abrirse, simplemente pase por puertas abiertas donde la energía fluye de forma suave y fácil.


Cuando Jesús se iba de allí, al pasar le siguieron dos ciegos gritando: «¡Ten piedad de nosotros, Hijo de David!». Y al llegar a casa, se le acercaron los ciegos, y Jesús les dice: «¿Creéis que puedo hacer eso?». Dícenle: «Sí, Señor». Entonces les tocó los ojos diciendo: «Hágase en vosotros según vuestra fe». Y se abrieron sus ojos. Jesús les ordenó severamente: «¡Mirad que nadie lo sepa!». Pero ellos, en
cuanto salieron, divulgaron su fama por toda aquella comarca.
(Mateo 9, 27-31)

jueves, 26 de noviembre de 2009

Derecho a vivir, SÍ a la vida, SÍ a la mujer, NO al aborto.

Nada sucede por azar.



Nada sucede por azar.
Dios es Providente y guía todos los acontecimientos humanos y a las criaturas a su propio fin.
Por supuesto que Dios gobierna todo no como un tirano, sino respetando las libertades de las criaturas, y Él, misteriosamente, siempre realiza su voluntad, que puede ser voluntad positiva o permisiva, es decir que hay cosas que Dios “quiere”, voluntad positiva; y hay otras cosas que Dios “permite”, voluntad permisiva.
Tenemos que rezar mucho para que Dios nos proteja y no permita el mal en nuestras vidas, porque Él se ha comprometido a ayudarnos si nosotros le pedimos ayuda con la oración.
La oración lo es todo. No nos despojemos nunca del amparo de la oración. Porque Dios no quiere el mal, pero el Mal existe desde que Lucifer se rebeló, y Dios lo permite porque saca un bien de ese mal. Y para que el mal no nos venza es que debemos orar.
Entonces lo que tenemos que hacer es seguir el consejo del Padre Pío de Pietrelcina: “Reza, ten fe y no te preocupes”, porque todo está dentro de los planes de Dios, y Él guía la historia y los acontecimientos mundiales a la realización de su plan de salvación.
Nosotros no estamos por azar en este mundo, sino que Dios ha pensado en nosotros desde toda la eternidad y ha querido que existiéramos nosotros, en este lugar que nos ha puesto, en esta familia, en esta patria. Debemos dar frutos donde Dios nos ha puesto y agradecerle todos los bienes recibidos, porque todo es amor de Dios por nosotros. Y como amor con amor se paga, debemos devolverle un poco de amor al Señor, que nos ama tanto.
Si en nuestras vidas han pasado momentos tristes, sepamos que Dios los permitió porque tenía sus razones que comprenderemos del todo en la otra vida. Ojalá tengamos la valentía de agradecer todo a Dios, TODO, lo bueno y lo no tan bueno, porque Dios es tan poderoso que, si tenemos buena voluntad y confiamos en Él, hace que absolutamente todo lo que nos sucede sea para nuestro bien espiritual y eterno.
Confiemos en Dios y no creamos a los científicos ateos que dicen que el universo es obra del azar y que venimos del mono. Esto no es así, sino que es Dios nuestro Creador y el que lo gobierna todo suave pero firmemente.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Derecho a vivir - SÍ a la vida - SÍ a la mujer - NO al aborto.




Excomunión

¿En qué pena canónica incurre quien procura un aborto?

El que procura un aborto, si sabe que la Iglesia lo castiga de este modo riguroso, queda excomulgado. El Canon 1398 dice: "Quien procura un aborto, si éste se produce, incurre en excomunión Latae sententiae"

Por otra parte, el Canon 1041 establece que el que procura un aborto, si éste se consuma, así como los que hayan cooperado positivamente, incurre en irregularidad, que es el impedimento perpetuo para recibir órdenes sagradas.

¿Qué quiere decir incurrir en excomunión?

Significa que un católico queda privado de recibir los Sacramentos mientras no le sea levantada la pena: no se puede confesar válidamente, no puede acercarse a comulgar, no se puede casar por la Iglesia, etc. El excomulgado queda también privado de desempeñar cargos en la organización de la Iglesia.

¿Qué quiere decir que una excomunión es Latae sententiae?

Con esta expresión se quiere decir que el que incurre en ella queda excomulgado automáticamente, sin necesidad de que ninguna autoridad de la Iglesia lo declare para su caso concreto de manera expresa.

¿Significa algo especial la frase "si éste -el aborto- se produce"?

Sí. Quiere decir que, para que se produzca la pena de excomunión, el aborto debe consumarse, es decir, el hijo ha de morir como consecuencia del aborto. Si, por cualquier circunstancia, el aborto no llega a consumarse, no se producirá la excomunión, aunque se dará el pecado.

En el caso del aborto, ¿quiénes incurren en la pena de excomunión?

Si se dan las condiciones que configuran la pena de excomunión, en este caso quedan excomulgados, además de la mujer que aborta voluntariamente, todos los que han prestado colaboración indispensable a que se cometa el aborto: quienes lo practican, quienes los ayudan de modo que sin esa ayuda no se hubiera producido el aborto, etc.

¿Qué razón de ser tiene que el aborto está condenado por una pena canónica tan grave como es la excomunión?

La razón de ser de esta norma es proteger -también de esta manera, no sólo con la catequesis y la recta formación de la conciencia- la vida del hijo desde el instante mismo de la concepción, porque la Iglesia se da cuenta de que la frágil vida de los hijos en el seno materno depende decisivamente de la actitud de los más cercanos, que son, además, quienes tienen más directa y especial obligación de protegerla: padres, médico, etc. Luego, cuando el niño nazca, estará ya además protegido de alguna manera por la sociedad misma.

La Iglesia ha entendido siempre que el aborto provocado es uno de los peores crímenes desde el punto de vista moral. El Concilio Vaticano II dice a este respecto: "Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la insigne misión de proteger la vida, que se ha de llevar a cabo de un modo digno del hombre. Por ello, la vida ya concebida ha de ser salvaguardada con extremados cuidados; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables" (Const. "Gaudium et Spes").
-Todo aquel que este a favor del aborto comete pecado mortal
-Todo esposo que quita al acto su virtud procreativa es contrario a la ley de Dios y a la ley natural, cometen un pecado mortal.(Papa Pío XI,"Casti Connubii")
-Todo aquel que promueve métodos anticonceptivos, comete un pecado mortal y lleva a otros a pecar igualmente. Tendra que rendirle cuenta al Señor Dios en el dia del juicio, por sí mismo y por su hermano.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Mensaje de confianza.


Nuestro Señor Jesucristo nos llama a la confianza
Voz de Cristo, voz misteriosa de la gracia que resuenas en el silencio de los corazones, tú murmuras en lo más hondo de nuestras conciencias palabras de dulzura y de paz. A nuestras presentes miserias repites aquella palabra que el Maestro pronunciaba tan frecuentemente durante su vida mortal: “¡Confianza, confianza!”
Al alma culpable, oprimida bajo el peso de sus faltas, Jesús decía: “Confía, hijo, tus pecados te son perdonados”. “Confianza”, decía también a la enferma abandonada que sólo de Él esperaba la cura, “tu Fe te ha salvado”. Cuando los Apóstoles temblaban de pavor viéndole caminar en medio de la obscuridad sobre el lago de Genesaret, Él los tranquilizaba con esta expresión que les restablecía la paz: “Tened confianza, soy Yo, no temáis”. Y en la noche de la Cena, conociendo los frutos infinitos de su Sacrificio, Él profería, al partir hacia la muerte, ese grito de triunfo: “¡Confiad! ¡Confiad! ¡Yo he vencido al mundo!”
Al salir de sus labios adorables, vibrante de ternura y de piedad, esta palabra divina operaba en las almas una transformación maravillosa. Un rocío sobrenatural les fecundaba su aridez, rayos de esperanza les disipaban las tinieblas, una tranquila serenidad ahuyentaba sus angustias. Porque las palabras del Señor “son espíritu y son vida”. “Bienaventurados los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.
Como otrora a sus discípulos, es ahora a nosotros, a quienes nuestro Señor invita a la confianza. ¿Por qué rehusaríamos oír su voz?

De "El Libro de la Confianza", P. Raymond de Thomas de Saint Laurent

viernes, 20 de noviembre de 2009

Pequeñas Semillitas.

Meditación breve
El buen amigo es aquel que te hace enfrentar la verdad.
Es aquel que se acerca a ti, tanto en las buenas como en las malas.
Es aquel que te ayudará en un momento de una enfermedad.
Es aquel que te prestará dinero sin acumular intereses.
Es aquel que te defenderá cuándo otros hablen mal de ti.
Es aquel que creerá en tu inocencia hasta que admitas tu culpabilidad.
Es aquel que hará todo por ti, sin esperar nada a cambio.
Un buen amigo es aquel que llega cuando todos se han ido.
Si tienes alguien así, entonces es un buen amigo...
Por lo tanto tienes un tesoro...
Por lo tanto: ¡Cuídalo!

sábado, 14 de noviembre de 2009

Parábola del juez corrupto.



Lucas 18, 1-8, Tiempo Ordinario. Dios quiere que recemos, que vayamos todos los días a llamar a su puerta.

En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos que era preciso orar siempre sin desfallecer, les propuso esta parábola: Había un juez en una ciudad, que ni temía a Dios ni respetaba a los hombres. Había en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a él, le dijo: "¡Hazme justicia contra mi adversario!" Durante mucho tiempo no quiso, pero después se dijo a sí mismo: "Aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia para que no venga continuamente a importunarme." Dijo, pues, el Señor: Oíd lo que dice el juez injusto; y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar? Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?


Reflexión:


Un mosquito en la noche es capaz de dejarnos sin dormir. Y eso que no hay comparación entre un hombre y un mosquito. Pero en esa batalla, el insecto tiene todas las de ganar. ¿Por qué? Porque, aunque es pequeño, revolotea una y otra vez sobre nuestra cabeza con su agudo y molesto silbido. Si únicamente lo hiciera un momento no le daríamos importancia. Pero lo fastidioso es escucharle así durante horas. Entonces, encendemos la luz, nos levantamos y no descansamos hasta haber resuelto el problema. Este ejemplo, y el del juez injusto, nos ilustran perfectamente cómo debe ser nuestra oración: insistente, perseverante, continua, hasta que Dios “se moleste” y nos atienda. Es fácil rezar un día, hacer una petición cuando estamos fervorosos, pero mantener ese contacto espiritual diario cuesta más. Nos cansamos, nos desanimamos, pensamos que lo que hacemos es inútil porque parece que Dios no nos está escuchando. Sin embargo lo hace. Y presta mucha atención, y nos toma en serio porque somos sus hijos. Pero quiere que le insistamos, que vayamos todos los días a llamar a su puerta. Sólo si no nos rendimos nos atenderá y nos concederá lo que le estamos pidiendo desde el fondo de nuestro corazón.
Autor: P. Clemente González Fuente: Catholic.net

Camina feliz por la Vida.

Gotitas de humor
La verdadera bravura del hombre está en llegar a casa borracho, de madrugada, ver a la esposa esperando en la puerta con una escoba en la mano y tener el coraje de preguntarle:“¿Vas a barrer o vas a volar?"
- Pero hombre... ¿qué haces ahí abanicándote con un serrucho?- Es que me han dicho que el aire de la sierra es muy bueno...
Unos turistas visitan una pequeña aldea medio abandonada.- Aquí no habrá muchos nacimientos ¿verdad? -preguntan a un campesino.- Sólo uno al año -responde el aldeano- El que ponemos para Navidad...
- Lo siento mucho, pero ya no sé qué decir para librarlo a usted de la silla eléctrica -dice el abogado a su defendido en el juicio-- ¿Y por qué no dice que fue usted?

lunes, 9 de noviembre de 2009

La ofrenda de la viuda pobre.




En aquel tiempo, dijo Jesús a las gentes en su predicación: «Guardaos de los escribas, que gustan pasear con amplio ropaje, ser saludados en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Esos tendrán una sentencia más rigurosa».Jesús se sentó frente al arca del Tesoro y miraba cómo echaba la gente monedas en el arca del Tesoro: muchos ricos echaban mucho. Llegó también una viuda pobre y echó dos moneditas, o sea, una cuarta parte del as. Entonces, llamando a sus discípulos, les dijo: «Os digo de verdad que esta viuda pobre ha echado más que todos los que echan en el arca del Tesoro. Pues todos han echado de lo que les sobraba, ésta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto poseía, todo lo que tenía para vivir». (Marcos 12, 38-44)


Comentario:


Hoy, el Evangelio nos presenta a Cristo como Maestro, y nos habla del desprendimiento que hemos de vivir. Un desprendimiento, en primer lugar, del honor o reconocimiento propios, que a veces vamos buscando: «Guardaos de (…) ser saludados en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes» (cf. Mc 12,38-39). En este sentido, Jesús nos previene del mal ejemplo de los escribas.Desprendimiento, en segundo lugar, de las cosas materiales. Jesucristo alaba a la viuda pobre, a la vez que lamenta la falsedad de otros: «Todos han echado de los que les sobraba, ésta la viuda, en cambio, ha echado de lo que necesitaba» (Mc 12,44).Quien no vive el desprendimiento de los bienes temporales vive lleno del propio yo, y no puede amar. En tal estado del alma no hay “espacio” para los demás: ni compasión, ni misericordia, ni atención para con el prójimo.Los santos nos dan ejemplo. He aquí un hecho de la vida de san Pío X, cuando todavía era obispo de Mantua. Un comerciante escribió calumnias contra el obispo. Muchos amigos suyos le aconsejaron denunciar judicialmente al calumniador, pero el futuro Papa les respondió: «Ese pobre hombre necesita más la oración que el castigo». No lo acusó, sino que rezó por él.Pero no todo terminó ahí, sino que —después de un tiempo— al dicho comerciante le fue mal en los negocios, y se declaró en bancarrota. Todos los acreedores se le echaron encima, y se quedó sin nada. Sólo una persona vino en su ayuda: fue el mismo obispo de Mantua quien, anónimamente, hizo enviar un sobre con dinero al comerciante, haciéndole saber que aquel dinero venía de la Señora más Misericordiosa, es decir, de la Virgen del Perpetuo Socorro.¿Vivo realmente el desprendimiento de las realidades terrenales? ¿Está mi corazón vacío de cosas? ¿Puede mi corazón ver las necesidades de los demás? «El programa del cristiano —el programa de Jesús— es un "corazón que ve" (Benedicto XVI).

Pbro. José MARTÍNEZ Colín (Culiacán, México)

miércoles, 28 de octubre de 2009

Amame como eres.



Recuerda:
*Yo soy tu DiosTu SeñorTu CreadorTu SalvadorTu MaestroTu HermanoTu Amigo


*Conozco tu miseria, las aflicciones y tribulaciones de tu alma. La debilidad y enfermedad de tu cuerpo, lo mismo que tus pecados…


*Aunque seas débil en la práctica del deber y de la virtud, y caigas nuevamente en los mismos pecados que no quisieras cometerA pesar de todo Yo te digo:


*“Dame tu corazón y ámame tal como eres"


*Si esperas a ser un ángel para amarme, si esperas a ser perfecto... no me amarás jamás


*No podría Yo, acaso, hacer de cada grano de arena un serafín radiante de pureza, de nobleza y de amor?…


*Quiero el amor de tu corazón tal como está.Dame tu amor, y te enseñaré a amar más allá de lo nunca has soñado.


*¡Te daré mi amor!
Pero recuerda..."Amame como eres"


*¡Amame! y confía en mí en todo instante, en cualquier situación, en el fervor o en la tibieza, en la fidelidad o en la infidelidad, amame como tú eres, y confía en mi…


*Hijo mío, deja que te ame,
quiero únicamente el canto de amor de tu corazón, no necesito tu ciencia o tu talento.Amo en ti hasta tu debilidad.


*Ciertamente quiero con el tiempo transformarte, pero, por ahora, te quiero como eres y deseo que tú hagas lo mismo


*Quiero que pienses y confíes en mí cada hora del día y de la noche, quiero que tú hagas, aun la acción más insignificante por mi amor


*Lo que más me heriría el corazón, sería verte dudar de mí y faltar a la fe...no confiar en mí


*Yo Rey de Reyes estoy siempre a la puerta de tu corazón como un mendigo suplicante.Te busco y Te espero


*Apúrate y Abreme

jueves, 15 de octubre de 2009

MI CARNE ES VERDADERA COMIDA.




Ven espiritu Santo iluminanos en la lectura de la Palabra para que de fruto abundante en nuestra vida...en el nombre de Jesus. JN. 6, 52-58: MI CARNE ES VERDADERA COMIDA ¿Cómo puede este darnos a comer su carne? (v. 52). Fue la interrogante de los que escuchaban a Jesús en la sinagoga de Cafarnaún. Jesús no se detiene ni en el cómo ni en la respuesta que ellos esperan. Va más allá, a los efectos de la comida: vida eterna y comunión con ÉL y con el Padre. Asegura que si no se comen su carne ni se beben su sangre, no hay vida en ellos, en cambio, quien lo hace, es decir, quien come su carne y bebe su sangre, tiene vida eterna; su carne es verdadera comida, su sangre es verdadera bebida; más aún, “el que come mi carne y bebe mi sangre, habita en mí y yo en él” (v. 56). El lenguaje es duro pero real, Jesús habla de comer su carne y beber su sangre. No vale la interpretación materialista ni antropofágica, ni el simbolismo protestante, sino la realidad sacramental, que nos deja el propio Jesús, en su despedida del jueves santo
Si en un comienzo Jesús en su discurso une la vida eterna a la fe, creer en el Aquel enviado del Padre, en esta segunda parte, la vincula con la comunión con su cuerpo y sangre, verdadera comida, verdadera bebida. Se necesita fe para la vida nueva de hijos de Dios, fe para vivir la eucaristía, fe para recibir el cuerpo y sangre de Cristo, como fuente de vida eterna para quien comulga. Sin fe no hay vida ni sacramento ni comunión con Jesucristo, de ahí que al comulgar decimos “Amén” cuando se nos presenta a Jesús sacramentado: “Este es el Cuerpo de Cristo”. La fe precede al sacramento y éste la expresa y alimenta. La comunión significa nuestro vivir en Cristo, pero fundamentalmente su vivir en nosotros con la misma dimensión con que ÉL habita en su Padre. Comunión eucarística que me abre a la comunión trinitaria, vida intratrinitaria de amor y conocimiento, alianza de Dios con el hombre, por medio del cuerpo y la sangre de Cristo.

El hablar de la carne, mejor dicho, de su carne y de su sangre en labios de Jesús denota la importancia del misterio de la Encarnación y del misterio pascual, ambas realidades unidas están asociadas a la Eucaristía, cuyo origen unión Jesús a su muerte en la cruz, en la víspera, como alianza nueva y eterna.El sentido y valor de sacrificio y kerigma que posee la Eucaristía van muy unidos a la hora de proclamar la muerte y resurrección de Jesús y la espera en su pronta venida. La visión beatífica comienza en el alma del cristiano desde que comienza a amar a Dios y cumplir su palabra concientemente. Sacramentalmente, desde el Bautismo. Viene al alma ha habitar el Padre y el Hijo, también después de cada comunión eucarística, hecha con fe, pan que da vida eterna en el aquí y ahora. ¡Qué de bienes trae consigo cada visita del Señor! Es lo que enseña Juan de la Cruz, desde su experiencia eucarística y contemplativa.

Oh Señor dame hambre y sed de ti Dios mio, tu eres mi alimento Eterno Pan de Vida te adoro en todos los Sagrarios del mundo.¿Como no recibirte si eres la Vida de mi vida? ¡Oh Señor!¡te doy gracias por quedarte con nosotros, gracias Señor! Recemos como el angel de fatima enseño alos niños, en la tercera aparición, el ángel traía un cáliz en la mano, y sobre él una hostia de la que caían, dentro del cáliz, algunas gotas de sangre. se postró en tierra, dejando el cáliz y la hostia suspendidos en el aire, y repitió tres veces la siguiente oración: “Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo cuerpo y sangre, alma y divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación de los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que el mismo es ofendido. y por los infinitos méritos de su Santísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores”.

lunes, 12 de octubre de 2009

La Institución de la Eucaristía.




La persona que más te quiere descúbrela ahí. Ahí hallarás la Víctima que constantemente se ofrece por ti, en tu lugar, que paga amorosamente por tus culpas y pecados. El cuchillo que no quiso Dios que Abraham clavara en el cuello de su hijo Isaac, permitió que se clavara en las manos, en los pies y el corazón de su propio Hijo. Por amor a nosotros, La deuda enorme que nosotros ni siquiera sospechamos cuan tremenda es, la pagó Jesús completamente en el Calvario, y la siguen pagando en la Eucaristía.

Se trata de una Víctima que sufre en nuestro lugar. El soldado en cuyo lugar murió San Maximiliano Kolbe sí nos podría decir qué significa que otra persona muera en nuestro lugar, cuando vio el cadáver de su bienhechor. Parece que nosotros nos impresiona ya de tanto ver el cadáver, es decir, el crucifijo. Ahí encontrarás el Pan de la vida que sacia el hambre del alma y el agua viva que sacia la sed de eternidad y de amor. Si de hambre y de sed se trata, nunca el hombre se ha sentido más hambriento y sediento que hoy. Se mueren millares de jóvenes, de hombres y mujeres de pura hambre, de pura sed: sed de eternidad, de cariño, de sentido de vivir.

Cuando uno quiere hablar con la verdad, no tiene más remedio que decir: “Vengo cansado de buscar inútilmente por tantos caminos. No he encontrado la verdad de la vida y de las cosas. No he encontrado un amor que llene plenamente mi vida. Sí un amor pequeño, tal vez, que me llena hasta cierto punto. No he encontrado un sentido a la vida lejos de Ti. No he encontrado la felicidad. Soy un buscador cansado ya de vivir y de buscar y no encontrar... Tú has dicho que eres el Camino, la Vida y la Verdad... Por eso vengo a comer ese pan maravilloso de la Eucaristía.

Ahí hallarás al compañero de camino que no quiere que vayas solo por la vida.

sábado, 26 de septiembre de 2009

NO TE INQUIETES.


"No te inquietes por las dificultades de la vida,por sus altibajos, por sus decepciones,por su porvenir más o menos sombrío.Quiere lo que Dios quiere.

Ofrécele en medio de inquietudes y dificultadesel sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo,acepta los designios de su providencia.

Poco importa que te consideres un frustrado si Dios te considera plenamente realizado;a su gusto.Piérdete confiado ciegamente en ese Diosque te quiere para sí.Y que llegará hasta ti, aunque jamás le veas.
Piensa que estás en sus manos,tanto más fuertemente cogido,cuanto más decaído y triste te encuentres.

Vive feliz. Te lo suplico.Vive en paz.Que nada te altere.Que nada sea capaz de quitarte tu paz.Ni la fatiga psíquica. Ni tus fallos morales.Haz que brote, y conserva siempre sobre tu rostro una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor continuamente te dirige.

Y en el fondo de tu alma coloca, antes que nada,como fuente de energía y criterio de verdad,todo aquello que te llene de la paz de Dios.

Recuerda: cuanto te deprima e inquiete es falso.Te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida y de las promesas de Dios.Por eso, cuando te sientas apesadumbrado,triste,adora y confía..."
P. TEILHARD DE CHARDIN

viernes, 25 de septiembre de 2009

¿Rehacer tu vida?


“Rehacer la vida” de los matrimonios divorciados

He ahí el incontenible slogan, el nuevo “dogma” laico que actualmente fluye de boca en boca y que el sólo hecho de contradecirlo convierte al osado que a ello se atreviere, en merecedor de todas las penas, sanciones y calificativos condenatorios. Opinar en contra del divorcio es ir -dicen- contra el progreso, la modernidad y los derechos del hombre.


Sin embargo, quien en un ejercicio de individualidad, empleando su criterio, logre abstraerse de las máximas materialistas de una sociedad masificada -que paradójicamente se cree libre-, empezará por efectuarse, entre otros, estos fundamentales cuestionamientos: “Pero...¿en verdad rehacen su vida los divorciados?”... “¿qué han hecho primero para deshacerla?” Porque -reflexionará- “sólo se intenta rehacer lo que previamente se ha deshecho”. Y, se preguntará si, en ese intento, realmente se estará rehaciendo o deshaciendo, aún más, no sólo la propia vida si no también la ajena. Sin embargo, hoy en día, pocos se lo cuestionan; y por lo mismo ¡cuántos se internan en una ingenua y peligrosa aventura, muchas veces sin retorno!

Ciertamente, para deshacer una vida hay mil fórmulas por demás eficientes. Germinan muchas veces en nuestras mentes, en nuestro criterio, desde niños; toman forma y se desarrollan durante la juventud, para eclosionar finalmente en la etapa adulta. Se componen de múltiples factores. Entre ellos sobresalen la ausencia de sólidos y auténticos principios, así como una pobre visión, horizontal y laica, de la existencia.

Ahí, donde se ha perdido el enfoque trascendente del ser humano, donde prevalece “lo material” sobre lo “espiritual”, ahí florecen y se desparraman los frutos de una sociedad que nos bombardea, hasta la saciedad, con sus criterios materialistas y masificantes.
La elección

Y si bien es cierto que el daño se inicia con esos criterios -que como hemos dicho, muchas veces se absorbieron en la niñez, o cuando menos en la etapa juvenil-, este mal se concretiza de una manera formal, por primera vez, en el momento del noviazgo. Pues son esos mismos criterios los que regirán la elección del futuro consorte.

Sin escalas de valores bien establecidas y jerarquizadas, tanto en la novia como en el novio, que constituyen elementos fundamentales para analizar la genuina compatibilidad, y sin un verdadero análisis de las características trascendentes de las partes, necesariamente mal se inicia un posible futuro matrimonio. Y así, considerando como factores principales “lo físico”, “la química” -como hoy le llaman a la atracción- y el ser “buena onda”, se embarcan los dos hacia océanos desconocidos y peligrosos.

Sin embargo, hay algo muy íntimo en su interior que les avisa que están edificando sobre cimientos inseguros. Y así, se curan en salud, pues luego de magnificar su amor, señalan que en el caso de que éste llegase a desaparecer, existe la alternativa del divorcio. Y de esta manera, se dirigen al altar llenos de ilusiones y optimismo, pero paradójicamente con el virus de un fracaso activado y virtualmente aceptado de antemano.


Triunfo o fracaso

Ya en la vida matrimonial, se iniciarán las adaptaciones, los ajustes y hasta las confrontaciones, derivadas de los diversos caracteres, criterios, gustos y sobretodo de los distintos valores morales y religiosos. Aflorarán, en uno u otro sentido, las particulares mentalidades provenientes de la educación y de la clase social de cada uno, con la envoltura de las virtudes y defectos específicos de cada cual.

En este proceso se podrá salir o no victorioso, de acuerdo con la formación, criterio y sentido sobrenatural de ambas partes. A veces se requerirán verdaderos ejercicios de virtud y prudencia extrema. Ello incidirá en mil beneficios para toda la familia: padres e hijos.

Ciertamente, las gracias de Dios no faltarán cuando existe buena voluntad. El amor profundo y sobrenatural vencerá sobre todas las vicisitudes y gozará de mil alegrías y beneficios. No será derrotado ni por el falso amor propio -egoísmo puro- ni por el materialismo hedonista, que finca su relación, principalmente, en la comodidad y la sexualidad. Su fundamento será el genuino cariño entre ambos, con ese sentido de eternidad que pone, primero, al amor y la obediencia a Dios por encima de todo y que conlleva, como consecuencia inevitable, al máximo bien del consorte y de los hijos. El verdadero amor sabe que lo demás, de una u otra manera y dimensión, se dará como añadidura.

Por el contrario, mùltiples elementos contribuyen hoy en día, para la destrucción del matrimonio. Los medios de comunicación -con su determinante influencia para la creación de mentalidades- no cesan de presentarnos a la infidelidad, la pornografía, el amor dizque libre, el aborto y la “pequeña” -exigua- familia como modelos de vida. Ni que decir de la violencia, la brecha generacional, la drogadicción, la incomunicación familiar, la escuela laica y demás factores que también inciden negativamente en la célula esencial de la sociedad.

El divorcio

Cuando no hay una adecuada preparación para el matrimonio y una elección responsable, cuando no hay un sacrificio del “yo” en favor del “tú” y del “nosotros”, cuando no se está dispuesto a todo lo positivo en favor del cónyuge y los hijos, cuando prevalece el amor propio, el egoísmo y la soberbia -con su disfraz de dignidad-, cuando se tiene abierta la puerta -en algún rincón de la mente- al divorcio, cuando no se ha alojado a Dios en el hogar, estos factores combinados de una u otra manera, estarán activando, sin lugar a dudas, un fracaso matrimonial.

Naturalmente, la culpa principal siempre se atribuirá a la otra parte, sin reconocer o, en muchos casos, ni siquiera adivinar la propia. Y a esa parte que se dice tan buena, tan inocente, que en ocasiones llega hasta aceptar (o no puede dejar de reconocer) cierta culpa, ¿qué le queda? Según ella: “rehacer su vida”, puesto que se considera de alguna manera una víctima. Y efectivamente, lo es pero de sí misma, aunque también es victimaria -en la parte proporcional que le corresponda- de su familia: de su cónyuge y sus hijos, con todas las consecuencias morales y sociales que ello implica. Todo ello, evidentemente, sin detrimento de la responsabilidad de la otra parte (1).


Papeles, viles papeles

Y así, con el divorcio creen destruir un vínculo que libremente aceptaron y que Dios santificó y estableció hasta la muerte de algún cónyuge. Y si bien, es cierto que el Estado puede regular los efectos civiles de la institución matrimonial, éstos deben respetar el orden señalado por su Creador. Por lo tanto, no puede -ni es válido- legislar sobre aquello que es de institución Divina. El Estado carece de facultades -aunque se las atribuya- para disolver un verdadero y legítimo matrimonio. Así, lo que Dios unió no lo puede separar el hombre, aún cuando éste expida mil actas con sellos oficiales o establezca todas las legislaciones que le vengan en gana. Finalmente, estas leyes y estas actas de divorcio serán sólo papeles sin valor alguno. ¡Papeles, viles papeles!

Y con ellos pretenden legalizar el consecuente y quizá los subsecuentes amasiatos (las cosas por su nombre, aunque suenen duro). Con estos papeles consuman la destrucción que iniciaron poco a poco, quizá antes de elegir novia o novio, en el momento mismo que aceptaron la idea de que el divorcio era “un derecho” y “una solución”.

Es la gran tentación y el gran error: El “rehacer” que dio la opción previa de deshacer. El “rehacer” que impidió poner TODO de nuestra parte. El “rehacer” que lleva implícito el virus ya activado que obliga a creer que si las cosas salen mal nuevamente, existe la posibilidad de rehacerlas una y otra vez. ¿O habrá quien le pueda poner un límite a ello? ¿en función de qué?

Este virus infecta también al que se casa con el divorciado, ya que al aceptar el efecto (el nuevo y falso matrimonio) acepta también la causa (el divorcio). Ahora son dos: ambos con el mismo virus. El efecto se multiplica en ellos y muy probablemente alcanzará a sus actuales y futuros hijos que acabarán viendo normal lo que es irregular y considerando al divorcio como una posible opción -dirán que “en caso necesario”- para su futuro. Sin embargo, ellos serán las primeras víctimas. Cualquier director(a) de escuela, cualquier trabajador(a) social lo sabe sin necesidad de ser psicólogo(a): ahí donde hay un niño con problemas o donde se encuentre un joven delincuente, ahí existe un matrimonio destruido.
¿Verdadera reconstrucción?


Por otra parte, este “rehacer” impide una genuina reconstrucción, ya que el divorciado crea nuevas estructuras familiares que lo atan y lo arraigan y que sólo destruye en caso de nuevos fracasos, para crear otras más que vuelven a arraigarlo por tercera, cuarta o quien sabe cuántas veces más. De esta manera, el cónyuge legítimo -el que no “rehizo” su vida- se ve impedido a verdaderamente tratar de reconstruir su matrimonio alguna vez, pues se topará con estructuras espurias, con amasiatos dizque legalizados, que frustrarán cualquier posible intento de rehacer (ahora sí realmente) su legítima familia.

Dichas estructuras, por su propia naturaleza, anclan a la pareja en su nuevo modus vivendi, que la aleja, además, de la amistad divina y pone en peligro el fin para que fue creado todo hombre: la posesión eterna de Dios.

Quien violenta las leyes que El ha dispuesto, quien vive en un esquema permanente de pecado, engañará a todos -incluso a sí mismo-, pero no a Dios, colocándose y colocando a “su pareja”, en el enorme riesgo de morir como se está viviendo. En tal caso, se habrá perdido Todo (así, con mayúscula) por nada.


75 años de vida (promedio) = ? (eternidad)

¿Habrá mayor locura o mayor inconsciencia que esto? ¿Qué duración tiene la vida, que no alcanza a medirse ni siquiera como una millonésima parte del tiempo en relación con el rechazo o la aceptación, por toda la ETERNIDAD, de parte del Creador? ¿Valdrá la pena el riesgo? Si no es suficiente freno el amor a Dios, que al menos lo sea el temor a su justo y definitivo juicio.

Analizando y reflexionando todo lo expuesto, se impone de nuevo el cuestionamiento inicial:

Estos matrimonios destruidos, realmente... ¿rehicieron o deshicieron su vida y la de los suyos?




(1) NOTA: No es nuestra intención analizar en este escrito aquellos casos en que la culpa es abrumadoramente imputable -real y objetivamente- a un cónyuge, pues ciertamente no son los más comunes, aunque sí los que más se esgrimen en favor del divorcio y en los que la mayoría de los divorciados engañosamente dicen estar. Ciertamente, la misma Iglesia acepta, en situaciones extremas, la separación, más no la falsa disolución de un vínculo para volverse a casar.

Por otra parte, es conveniente señalar, por la confusión que existe, que se trata de un caso muy distinto al divorcio, el hecho de declarar nulo un matrimonio que en realidad nunca existió por causa de algún impedimento
Autor del articulo: Lic. Oscar Méndez Casanueva.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Padre Pio: La Pelicula 1º Parte 1/11.


Argumento de Padre Pío
Francesco Forgione, es un muchacho nacido en el seno de una pobre familia campesina que desde niño ha tenido visiones de la Virgen María, de Jesús y también del Diablo. Todo ello forja en él el deseo de llegar a ser sacerdote. Tras entrar en la orden de los Capuchinos con el nombre de Pío de Pietrelcina, se hace evidente para los miembros del convento que tiene unos poderes para los que no hay explicación científica: sana a enfermos, conoce el nombre y los problemas de desconocidos a quines predice el futuro... Todo ello empieza a movilizar a la gente que acude al Padre Pío en busca de milagros. Cuando en 1918 aparecen estigmas en sus manos y pies, los devotos seguidores se multiplican, provocando en el Vaticano una reacción de acoso y desprestigio, acusándole de embaucador. A pesar de no permitírsele ejercer como sacerdote, la gente sigue creyendo en sus milagros. Poco antes de su muerte en 1968, la Iglesia reconoce una obra que lo llevará a ser santificado en 2002 por Juan Pablo II, el mismo a quien décadas atrás, cuando sólo era Karol Wojtyla, el Padre Pío le predijo que llegaría a ser sucesor de Pedro.

Humor en imágenes.


Controlar el apetito...
...descubrí que la fotografía de tu madre me ayuda a controlar mi apetito

sábado, 12 de septiembre de 2009

Edifica sobre la verdadera Roca (Jesucristo)


Lucas 6, 43-49. Tiempo Ordinario. Comienza a edificar sobre Su roca y deja que El arregle las cosas que a ti no te salen.


Reflexión: Cristo nos enseña que la Misericordia de Dios es más fuerte que la dureza del pecado. Podríamos pensar, leyendo superficialmente este pasaje, que tendrían razón los que piensan en la “predestinación eterna”, que si hemos nacido zarza no hay nada que hacer; por más que nos matemos trabajando por ser buenos, ¿para qué, si al fin y al cabo me condenaré? Soy árbol malo y no bueno. Estoy condenado a chamuscarme eternamente en el infierno. Pero esto sería tan absurdo como haber venido el mismo Verbo de Dios al mundo y haber sufrido tremendamente por unos pocos afortunados. A Dios no le importa dejar 99 ovejas por una que se le escapa del redil; a Dios no le importa esperar toda una vida por el hijo que se le ha ido de su casa; a Dios no le importa llenar de besos y celebrar con fiesta grande al que parecía muerto por el pecado. Nuestro Dios es un Dios de tremenda misericordia. Ya lo dice el mismo Cristo en el pasaje antes leído: ¿por qué me llamáis: "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo? El vino para que el hombre tenga vida eterna en El. El nos enseña el camino. De nuestra parte está el hacerle caso o no. Si eres un árbol malo, - pocos podemos gloriarnos de dar buenos frutos -, mira a Cristo, comienza a edificar sobre su roca, deja que El arregle las cosas, colabora activamente con la gracia. El lo hará todo, si le dejas. Y de zarza llegarás a ser deliciosa higuera. Darás frutos de salvación. Si Dios ya hubiera dispuesto quién se salva y quién no, habría mandado a sus ángeles a sacar la cizaña del trigo y a quemarla. Pero ha dejado el campo sin tocar porque espera tu respuesta a su amor. Está esperando que le des permiso para que edifique un grandioso palacio inamovible en la roca de su Corazón, y llegues a ser un delicioso árbol para los demás. ¿Podríamos ser tan obstinados en cerrar las puertas a un Dios que no se cansa de buscar a su oveja perdida?

jueves, 3 de septiembre de 2009

Reconocen la labor del Secretariado de Ayuda Cristianas a las Cárceles.


En los fundamentos, se destaca que “la asistencia y la investigación criminológica son los intereses de dicha institución. En su lucha para alcanzar estos objetivos, el Secretariado intenta beneficiar y mejorar las prisiones y el Código Penal. En término de la asistencia directa a los necesitados, ofrece ayuda en forma de atención médica, empleo, alfabetización, educación, entrega de ropa y comida”.

“Los resultados de la labor del Secretariado –se subraya-, desarrollada durante todos estos años trabajando en la reinserción de los liberados y en las familias de los reclusos, arroja resultados evidentes: el restablecimiento de los vínculos familiares y, sobre todas las cosas, el aumento del nivel de vida de las familias, tanto moral como económico”.

Una historia de servicio a los encarcelados El 16 de noviembre de 1957 se inauguró el Secretariado de Ayuda Cristiana a las Cárceles (SACC), fruto de la vocación y experiencia de apostolado penitenciario del padre Iñaki de Aspiazu, quien al estar encarcelado durante la Guerra Civil Española (1936) y posteriormente, en los años de la Guerra Europea, estuvo como capellán en los campos de concentración, palpó de cerca las necesidades de los presos dentro, y las dificultades que se proyectarían sobre la sociedad al tiempo de su liberación.

Inmediatamente llevó a cabo una tarea de asistencia post-penitenciaria centrándose en una bien organizada "Casa del Liberado", con secciones auxiliares que abarcaban el problema en todo su conjunto: albergue, alimentación, estudio psicológico y trabajo laboral digno junto al reencuentro con su familia , como necesidades fundamentales del liberado.

Es para cumplimentar estas necesidades que se crea el Secretariado de Ayuda Cristiana a las Cárceles, donde actualmente convergen actividades de carácter asistencial así como científico. Desde 1968, se confío a la doctora Emilia Bouzón de Terzano la tan ardua labor de dirigir las distintas actividades de manera integral. A fin de asistir a los liberados de las cárceles y sus familias, el Secretariado presta, de manera gratuita, distintos tipos de servicios: CONSULTORIO EXTERNO: se atiende a los liberados y se prestan servicios de alojamiento, vivienda, ropa, documentación, asesoramiento legal, internaciones en hogares, trámites de jubilaciones y pensiones, chequeos de salud, etc. INSTITUTO DE ESTUDIOS CRIMINOLÓGICOS: Es uno de los pocos reconocidos por Naciones Unidas en el país. El SACC investiga permanentemente la realidad penitenciaria y post-penitenciaria del país, a fin de adecuar a ellas las políticas de una eficaz defensa social. No sólo en el ámbito nacional sino también en el internacional, donde el alcance del Secretariado es enorme debido a la participación de la doctora Emilia Bouzón de Terzano en numerosos Seminarios, Conferencias y Cursos de Organismos Internacionales. En 1975 con motivo de la celebración del V Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado en Ginebra se aprobó como instrumento de trabajo el "Proyecto de Declaración Universal de los Derechos Humanos del Preso" elaborado por la delegada oficial argentina, doctora Emilia Bouzón de Terzano, de tanta importancia a nivel mundial. CENTRO DE PREVENCIÓN EN EL USO INDEBIDO DE ALCOHOL, DROGA Y SIDA: A través de seminarios, cursos, centro de alcohólicos anónimos, etc. CENTRO DE ASISTENCIA Y TERAPIA FAMILIAR: Presta una labor única en el país en la asistencia de familiares de presos, liberados, adultos y menores, ocupándose de la asistencia social y también de la asistencia médica, psiquiátrica y pedagógica.

sábado, 29 de agosto de 2009

Cuando puede más lo Material. (Historia Real).




Una familia se había comprado un auto nuevo 0km. por donde se mire; el tapizado; el color........... todo hermoso.
El padre amaba ese auto su esfuerzo y lucha de trabajo, todo estaba allí.

Cierto día Salieron el, su esposa y el pequeño de ambos de solo 5 años. Llegando a una estación de servicio bajan los padres y dejan al niño en el auto, El niño encontró un marcador y comenzó a escribir en todo aquel tapizado; con un gran entusiasmo y amor ya que los niños hacen sus cosas en esta condición.

Después de un rato llegan los padres y al ver el cuadro…

El padre comenzó a encenderse en furia y al ver su "hermoso tapizado" todo escrito comenzó a golpear al niño en sus manos y a golpearlo con mucha fuerza...hasta que tuvieron que sacarle al niño de entre sus golpes.

El niño estaba en muy mal estado… tuvieron que llevarlo hospitalizado.

Suena el teléfono en casa de la familia …y atiende el padre…los llamaban del hospital; era necesario que se presentaran; se habían complicado las cosa. El padre se presenta y le notifican que debieron amputarle las manos al niño; ya que no había otra opción posible.

Entrando el padre a la habitación envuelto en lágrimas...

El niño le dice sonriente “Hola Papi!!!...” Ya aprendí la lección... no lo voy a hacer más papi.


Pero… ” “Por favor devuélveme mis manitos!!.”


El padre salió de aquella habitación y se suicido. Por qué le damos tanta importancia a las cosas materiales al grado de lastimar a nuestros seres queridos??????????


.... REFLEXIONA!!!

Un día nací…un día moriré…y nada me llevaré…pero estoy realmente viviendo?
"Una casa esta hecha de roca y madera

............y un hogar...de

AMOR Y ENTREGA"

Un alcalde que no se arredra.

sábado, 8 de agosto de 2009

Carta de Mónica a una Madre cristiana.



Carta de Mónica a una madre cristiana
¿Sufres porque tu hijo, al que educaste en la fe cristiana, ha dejado de practicarla?


Carta de Mónica a una madre cristianaQuerida amiga: Sufres porque tu hijo, al que educaste en la fe cristiana, ha dejado de practicarla y se ha apartado de Dios. Además, como ya no es un niño, no hace caso de tus advertencias. Incluso se enfada cuando te atreves a decirle que no está bien lo que hace.Como sabes, a mí me pasó lo mismo con mi hijo Agustín. Por eso te comprendo muy bien y puedo darte algún consejo. Ese es el motivo de mi carta.No voy a decirte nada que no sepas. Al contrario, lo que quiero recordarte lo sabes muy bien, porque el Señor ha insistido en ello una y otra vez, y todos los santos le han hecho eco: ¡la oración es omnipotente!Es lo que yo hice: rezar, pedir, insistir, ofrecer por la salvación de mi hijo oraciones y sacrificios. Dios me hizo esperar, porque lo que vale cuesta. Pero ya conoces el final. Agustín dejó por fin la mala vida que llevaba, se convirtió y fue un gran santo.¡Tu hijo también puede serlo!Mira, tal vez pienses que tú eres la única persona interesada en que tu hijo cambie. En eso te equivocas. ¿Recuerdas la parábola del Buen Pastor? Deja las 99 ovejas en el redil y se va a buscar la que se había perdido. Jesús no se queda “esperando” a que tu hijo vuelva a la fe. Jesús está mucho más interesado que tú en la salvación de su alma –murió en la Cruz por él-, y no lo deja ni un instante. Aunque no lo veas, hace lo imposible para que regrese. Y su Madre, que es también Madre de tu hijo, está empeñada en recibirlo de nuevo en sus brazos.A ti te piden que sigas rezando con fe.No te olvides de que puedes convertir en oración todo lo que haces. Tu trabajo e incluso tu descanso, ofrecidos a Dios por amor, son oración.Además, a lo largo del día, tendrás, como todo el mundo, tus pequeñas contrariedades. Ofrécelas a Dios y se convertirán en oración.Haz también algún sacrificio voluntario por tu hijo. No me refiero a cosas raras, sino a pequeñas mortificaciones que nadie ve, pero que tienen mucho valor ante Dios. Puedo ponerte algún ejemplo que ahora me viene a la cabeza: no comer entre horas, ser amable con los demás y sonreír cuando estés cansada, privarte de comprar alguna cosa que te gusta, pero que no es necesaria. En fin, a ti se te ocurrirán otras muchas.¡Y confía! Hay unas palabras del Señor, que encontrarás en el Evangelio de San Marcos, que te pueden llenar de confianza: «Por tanto os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo recibisteis y se os concederá». ¿Qué más te puede decir para que confíes en Él? Por último, no te impacientes. Querrías que tu hijo cambiase ya, hoy mismo. Pero Dios tiene sus tiempos y sus caminos. Un día volverá a la casa del Padre. Y tú lo verás. Tal vez sea en esa vida, que dura unos años, o en la que yo estoy, que es para toda la eternidad, pero lo verás, y tu alegría será inmensa.Ah, y si te parece (o alguien te dice) que la situación de tu hijo “ya no tiene remedio”, no hagas caso. Hay un pobre desgraciado que también está empeñado en desanimarte: el diablo. Pero recuerda que es el «padre de la mentira». ¡Nada es imposible para Dios! Puedes estar segura de que también yo me siento muy unida a ti y que pido a Dios por tu hijo.Con todo cariño, te envía un beso desde el Cielo tu hermana:Mónica

miércoles, 5 de agosto de 2009

¿Es malo el placer?



¿Es malo el placer?
Es malo cuando se lo agranda, cuando se cree que la vida pasa por ahí, cuando uno construye la vida desde ahí, cuando uno cree que la felicidad pasa por ahí


¿Es malo el placer?Creo que los que se van a vivir en pareja dan una prioridad al placer y dejan en un segundo plano la responsabilidad.Hay que comprender que el placer es una gran seducción.Negarlo sería no reconocer una realidad.¿A quién no le atrae el placer?¿A quién no le gusta pasarlo bien? ¡Hay tantos placeres que nos seducen!¿A quién no? Y todos los placeres.Los placeres de la vista.Los placeres del paladar.Los placeres genitales. ¿Y es malo el placer? NO, no es malo el placer.Es malo cuando se lo agranda, cuando se cree que la vida pasa por ahí, cuando uno construye la vida desde ahí, cuando uno cree que la felicidad pasa por ahí.Eso es lo malo. Cuando todo lo medimos desde ahí.Cuando todo lo medimos, desde el pasarlo bien.Vivir en pareja tiene su mayor debilidad en haber dejado en segundo plano la responsabilidad, las obligaciones que todo futuro impone a la vida.El vivir teniendo en cuenta el futuro, debería condicionar nuestros actos de hoy. Esto se llama vivir en la responsabilidad.La base de la responsabilidad se encuentra en la libertad que cada uno de nosotros tenemos.Es la libertad que Dios le dio al hombre para su buen uso.Muchos creen que la libertad le fue dada al hombre para hacer lo que quiera.Y no es así. La libertad le fue dada para hacer lo que debe, no lo que quiere.El hombre es feliz si hace lo que debe y no lo que quiere.El querer, siempre es un impulso primario.El deber, es siempre razonado, pensado y reflexionado,Al tomar una decisión, hacer una elección, al ir a vivir en pareja o en matrimonio, cada uno de nosotros ha tenido que pensarlo y realizarlo conscientemente. Y somos responsables de las consecuencias.Sean ellas buenas o malas.Esto es asumir futuro.Mi acto personal y libre tendrá consecuencias.Persona responsable es quien está dispuesto a dar respuesta y la da efectivamente a todas las exigencias de la vida diaria y asume las obligaciones que le vienen.Cuando las cosas empiezan a andar mal, andan precisamente mal, porque no se tienen en cuenta las obligaciones.Se fueron a vivir juntos, se atrajeron, se gozaron, se entregaron sus cuerpos, pero no se entregaron el alma.Para entregarse el alma, se necesita la total entrega del ser, no solo de una parte de mí.

lunes, 27 de julio de 2009

Al empezar este nuevo día, estrénalo con alegría.


Cada día Dios, hasta hoy nos ha permitido despertar cada día, es decir abrimos los ojos, volvemos a la conciencia de estar en este mundo, al despertar se nos abren nuevamente los sentidos y podemos contemplar todas las maravillas que Dios nos da para que podamos ser felices.

Pero quizá no siempre ni todos los días despertamos al amor, porque nos quedamos enfrascados en los remordimientos, en los sufrimientos tanto del pasado como del futuro, o el miedo a lo que vendrá, pero la vida se nos da como el maná, solo para cada día.

Despertar cada día es tomar conciencia de ese presente, de ese instante en que somos amados por Dios, que nos ama con amor eterno, y descubrimos que todo es don de Dios, que todo es una caricia de su amor.

Despertar cada día es conectar nuestra alma a lo trascendente, conectarse con Él Absoluto que es Dios, y percibir lo relativo de la criatura, lo pasajero que es este mundo.

Despertar cada día es saber que estamos en el mundo pero que nos somos de este mundo, que estamos de viaje, que somos peregrinos, que somos forasteros en patria extraña.

Despertar cada día es conocer desde la fe mi pequeñez y la grandeza del amor de Dios.

Al empezar este nuevo día, estrénalo con alegría, porque realmente es un nuevo día con toda su grandeza con todo su esplendor, y en este nuevo día también despierta al amor, y descubre en todos los acontecimientos de las próximas horas la caricia de Dios y el milagro que es estar vivo.

martes, 21 de julio de 2009

Porque no viniste a buscar a los justos, sino a los pecadores.


El corazón nos reprocha el egoísmo, la avaricia, la pereza, los grandes y pequeños pecados de cada día.

Sentimos pena por tanta miseria, sentimos dolor por haber negado a Dios, sentimos amargura por haber abandonado al hermano.

Pero sabemos que Dios es mucho más grande que nuestros corazones. No quiere acusarnos, porque no vino para juzgar, sino para salvar (cf. Jn 12,47).

Desea, casi suplica, que escuche sus palabras, que guarde sus mandamientos, que confíe en su Amor, que acoja su misericordia en mi vida y en la vida de cada ser humano. Me pide que invoque, humildemente, perdón.

No es Dios quien acusa, pues vino para buscar a quienes vivíamos lejos por culpa del pecado. “¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, el que murió; más aún, el que resucitó, el que está a la diestra de Dios, y que intercede por nosotros?” (Rm 8,34).

Necesito recordarlo, para aprender a vivir en el mundo de la bondad divina. “Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y lleno de amor; no se querella eternamente, ni para siempre guarda su rencor; no nos trata según nuestros pecados ni nos paga conforme a nuestras culpas” (Sal 103,8-10).
Si alguna vez vuelvo a ser herido por el pecado, si alguna vez el mal muerde mi corazón, es el momento para mirar a Jesús y decirle, desde lo más profundo de mi alma:

“Ahora eres más mío. Porque no viniste a buscar a los justos, sino a los pecadores. Ahora es cuando más necesito el bálsamo de tu misericordia y la dulzura de tu Amor. Ahora es cuando puedo dejarte tomarme entre tus brazos y llevarme al redil, a la fiesta que inicia cada vez que regresa a casa un hijo pobre, débil, herido, muy necesitado de la medicina de tu perdón”.

martes, 7 de julio de 2009

Parques y paisajes naturales de Andalucía.


Esta bendita tierra de Andalucía, esta llena de parajes y parques naturales de una belleza exquisita, donde el Creador nos ha brindado, no solo el litoral Mediterraneo, con su excelente gastronomia; sino el Sol y la Alegria de sus gentes de una hospitalidad fuera de lo común. Con un legado Fenicio, Romano, Arabe, etc.,etc. unos Monumentos unicos en el Mundo: Ciudades como Sevilla, Granada, Córdoba, Málaga, Cadiz, Huelva, Almeria..............una Costa del Sol, unica en todo el Mediterraneo, Amen de las Costas Granadinas, de la hermosa playas de Cadiz y Huelva, las playas de Almeria con su (Cabo de Gata), paraje de una belleza y naturaleza casi salvaje...........Amen de los vinos, aceites, toda clase de pescados y mariscos..............en FIN ¡¡¡¡ANDALUCÍA ES UN PARAÍSO!!!!.

martes, 30 de junio de 2009

Jesús duerme en la barca


Mateo 8, 23-27 Subió a la barca y sus discípulos le siguieron. De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba tapada por las olas; pero él estaba dormido. Acercándose ellos le despertaron diciendo: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!» Díceles: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?» Entonces se levantó, increpó a los vientos y al mar, y sobrevino una gran bonanza. Y aquellos hombres, maravillados, decían: «¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?» Reflexión Imagínate que estás en una barca con tus amigos. Estás en alta mar y de repente estalla una tormenta. Todo alrededor se encrespa, las olas crecen, el viento se enfurece,tú y tus amigos no saben qué hacer. Toman cubos y remos, y también con las manos y empiezan a sacar el agua que se les está metiendo. Toda una noche así, y peligra la vida, entonces, te acuerdas que todo era un simple sueño, y lo dejas por la paz. Algo parecido les pasó a los discípulos. Ellos partieron y por la noche les agarró la tormenta. Los relampagos, los truenos, las olas y el viento los llenaron de un pavor sin igual, tanto es así que temían perder la vida. Pero se olvidaban de Quién estaba entre ellos, durmiendo apaciblemente. Despiertan al Maestro con gritos de auxilio, y en un momento, como si se hubieran despertado de un sueño, todo queda en una profunda tranquilidad. Lo que más le dolió a Jesús fue encontrar tan poca fe en aquellos que estaba con Él. De allí la pregunta reproche: ¿por qué tenéis miedo, hombres de poca fe? Pidámosle a Cristo que aumente nuestra fe en los momentos de difíciles, para saber y comprender quién está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.